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Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación
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18 Agosto 2019
“Dios está presente como un río subterráneo en nuestras vidas”




   Durante este tiempo de vacaciones tuvimos la grandiosa oportunidad de ahondar más en nuestra espiritualidad, lo que implica y sobre todo hacer experiencia de aquello que Dios nos invita desde nuestro sentir congregacional, tuvimos como compañera en este camino que con su experiencia y particularidad a la Hermana Angélica quien hizo de este tiempo clave para cada una de nosotras. Hizo propicio el ambiente, y los materiales. Cada encuentro, el compartir, fue un espacio para crecer y mirar lo que cada una iba descubriendo y a lo que se sentía invitada.




   Este camino lo fuimos haciendo con la gracia del Espíritu, la compañía de María y recurriendo a las páginas de gracia del libro de la “Espiritualidad de las hermanas de Nuestra Señora de la Consolación” de la Hna. María Esperaza Cassaus, realmente un precioso instrumento para ir a las fuentes y descubrir nuestra esencia, para ello fuimos abriendo causes contemplando los temas que allí la hna nos va ofreciendo.




   Esta experiencia fue para nosotras unir lazos y sentir la presencia de muestra madre María a nuestro lado, poder mirar a esta mujer que experimento un amor inmenso por ese Dios que se hace carne en su carne, ese Dios que se hace El Consuelo y se abandonó a sus pies, a su voluntad, solo nos queda agradecer por este tiempo, por la invitación de encarnar en nuestro corazón al hijo de Dios por aquel que el corazón busca como la sierva, y aprender de sus sentimientos, pasando por sus misterios como la Madre desde su nacimiento hasta la cruz.




    Esta experiencia de contemplar nuestra espiritualidad, penetro tanto en nosotras, en nuestros Espíritu, como en nuestro corazón y nos ha dejado una fuerte invitación a encarnar estas palabras en nuestras vidas, que en verdad bajen a nuestras manos y se hagan caridad. El vivir en comunión como la Trinidad en la que estamos insertas, esforzándonos por agradar a Dios en nuestros hermanos, empezando por nuestra comunidad y desde allí salir a los demás, porque “Dios es loado cuando el pobre es servido”. 



                                                             Noviciado Latinoamericano  




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