Página Principal Rincón para Orar Orar con Mª Rosa Molas
Rincón para orar con Mª Rosa Molas PDF Imprimir E-mail

 

 

SEPTIEMBRE 2010

INVENCIBLE FORTALEZA

INTRODUCCIÓN
Nos ponemos en presencia del Señor desde la confianza que nos da el saber que sólo El tiene palabras de vida y como la Madre aunque todo nos falte no desconfiamos del Amor de Dios que nos sostiene y fortalece nuestra voluntad cuando todo parece perdido.


Canto: PALABRAS DE VIDA (Ain Karem, CD: “Alégrate”)


PALABRA DE DIOS
“¿Quién nos separará del Amor de Cristo? ¿la tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada? Pero en todo esto salimos vencedores gracias a Aquel que nos amó. Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni la altura ni la profundidad, ni criatura alguna, podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor
nuestro”. Rm. 8,35-38


MEDITAMOS LA PALABRA (música de fondo)


¿Qué me dice Dios a mí, o a nosotros, a través de este texto?


Canto: AUNQUE TODO ME FALTE (Voluntariado Consolación, “Con el fuego del Amor”)


MIRANDO A LA MADRE

Si miramos la vida de la Madre vemos cómo vive de Dios y para Dios únicamente, su descanso era gozar de la amistad de su Señor. Ir descubriendo internamente la presencia del Espíritu “Dulzura mía, Señor” la va preparando para soportar con invencible fortaleza su “noche oscura”.


Mª Rosa lucha contra la miseria y defiende los derechos de los pobres con todas sus fuerzas y por todos los medios a su alcance, pero sobre todo con una confianza ilimitada en la Providencia. Supo seguir su camino hartas veces llorando, pero fue a la cruz con amor, si ella no puede Dios sí puede “cuando todo parece que debiera tenerla bajo la más alborotada pasión y abatimiento, le queda aún fuerza para el buen humor”.


INVENCIBLE FORTALEZA
Solemos mirar a la Madre como una mujer de temple y de carácter que supo conjugar energía y suavidad, “para hacer esto, debería hacerme una gran violencia”; la Madre apuesta por la vida de los más débiles, defiende la verdad y la justicia de los más desfavorecidos cueste lo que cueste “graves penas soportadas con heroico valor y disimulo”. Fortaleza y valentía la de Mª Rosa que supo vivir y sobre todo gustar y saborear el gozo de ese vacío insondable que ni la vida, ni la muerte, ni la tribulación, ni criatura alguna, eran capaces de separarla de su Señor. Sólo mirando a Cristo tan pobre, camina, confía,
acoge, comprende y lucha “no escuchemos la naturaleza sino el espíritu”.


Canto: NADA NOS SEPARARÁ


SIGUIENDO SUS HUELLAS
Hoy muchas personas parece que están vacunadas contra todo tipo de esfuerzos: La gente se hunde frente a la primera dificultad, en el estudio, en el trabajo, en el matrimonio, en la vida comunitaria. El placer, los caprichos, la comodidad, la superficialidad… todo parece confirmar que la fuerza de voluntad de cada día se ha debilitado.


La invencible fortaleza de la Madre nos hace darnos cuenta de que en cada momento da lo mejor de sí a todos. Mª Rosa se da cuenta que los errores en la vida también pueden ser oportunidades y se dispone a aprender con ellos, porque son las pequeñas cosas que podemos afrontar cada día las que hacen que crezca la fortaleza, esa suma de esfuerzos son la muestra de nuestra entrega y de nuestro amor “asociando el sacrificio de mi vida a su obra salvífica”.


Se dice que la esencia de la fortaleza no está tanto en vencer las dificultades sino en obrar el bien cueste lo que cueste, “Todo para gloria de Dios…” La persona debe estar sostenida por un gran amor a la verdad y al bien al que se entrega. La gracia de la fortaleza no suprime los defectos del carácter, los fallos del temperamento, no sustituye el esfuerzo personal, pero siempre es fuerza e impulso para llegar en el amor hasta el final “Déjenme marchar…”


Muchas veces soñamos con la posibilidad de realizar algún día grandes proezas y, somos incapaces de soportar los pequeños incidentes de la vida cotidiana: las respuestas sin tacto, los imprevistos… Seguir las huellas de la Madre mirando su invencible fortaleza, nos lleva a darnos cuenta de que las contrariedades forman parte de la vida pero no por eso hemos de dejar de luchar y vencer las dificultades desde la fuerte convicción de hacer en cada momento lo que se debe.


COMPARTIMOS LA ORACIÓN


ORACIÓN FINAL
Te damos gracias Madre porque tu invencible fortaleza se transformaba en amor y comprensión para todos por encima del dolor y la contradicción. Enséñanos tú a aceptar nuestras limitaciones con fortaleza siendo coherentes en todos los aspectos de nuestra vida.

 

 
Comentarios (0)add comment

Escribir comentario
corto | largo

busy
 

Novena S.Mª Rosa Molas